COMO BLANQUEAR CON Limón.
noviembre 30, 2020

COMO BLANQUEAR CON Limón.

El # 9 es la mejor solución para ese problema. Y lo pueden usar, tanto mujeres como hombres. Y lo puedes hacer antes de acostarte si te da vergüenza. Después de saber esto, vas a ver el limón de una forma muy diferente.

Y como tu tiempo es oro, vamos con lo más importante.

Como la gente está usando mucho el limón, en el día de hoy les quiero hablar de 10 increíbles usos del limón que pocos conocen. Mira este video hasta el final, porque el número 9 todos lo necesitamos, pero nos da vergüenza hablar de eso.

 

 

Y aquí te diremos cómo solucionar ese problema, pero los demás usos también son muy importantes y fáciles de poner en práctica.

El limón es uno de los frutos más beneficiosos del mundo de la belleza y de la salud, porque contiene propiedades que lo hacen ideal para solucionar problemas relacionados con la piel, las uñas, el cabello, los labios y es ideal para bajar de peso.

Es muy importante que leas esto hasta el final, para que sepas, cada uno de sus usos, especialmente el número 9, ya que es el favorito de muchas mujeres, y hombres.

Número 1.

Aclara tu cabello.

Mezcla el jugo de limón con el acondicionador para el cabello.

Aplica y peinalo.

Siéntate unos minutos al sol, y enjuaga normalmente.

Si realizas esto una vez a la semana, notarás el cambio en tu cabello.

Pruébalo.

No te arrepentirás.

Número 2.

Blanquea los dientes.

Mezcla el jugo de limón con bicarbonato de sodio, aplícalo sobre los dientes, deja actuar durante un minuto y frota suavemente con un cepillo de dientes. Al terminar lava normalmente tu dentadura.

Número 3.

Limpiador casero.

Mezcla jugo de limón, yogur y unas gotas de aceite esencial de lavanda o manzanilla. Aplícala en todo el cuerpo con un ligero masaje para eliminar las bacterias, células muertas, al mismo tiempo que hidratas tu piel.

Número 4.

Elimina el acné, y puntos negros.

Por sus propiedades antibacterianas, los limones son una alternativa natural para acabar con las imperfecciones. Frota un poco de limón con miel sobre tu rostro, espera 10 minutos y enjuaga con agua fría.

Antes de continuar recuerda compartir el video para que tus familiares y amigos también sepan esto.

Número 5.

Para quitar el mal olor de la nevera.

Si alguna vez te has olvidado un producto en mal estado en el interior del frigorífico, te habrás dado cuenta que da igual lo que te esmeres en sacar ese hedor, que por mucho que limpies persistirá durante un tiempo. El remedio más rápido utiliza limón: solo hay que cortar unas rodajas y ponerlas en un plato con sal, y guardar este plato dentro de la nevera hasta que notes que la fragancia que despide la nevera ha mejorado.

Número 6.

Limpiar los utensilios de cocina

Si no consigues que las manchas de la sangre de la carne o el pescado se quiten, por ejemplo de la tabla de cortar, coge medio limón y refriégalo bien. Luego deja que repose durante toda la noche, y enjuagalo al día siguiente. Este truco sirve también con parrillas de barbacoa, o sartenes.

Número 7.

Quitar manchas del mármol.

Si no hay manera de que se vaya esa mancha tan persistente de tu encimera de mármol, el último recurso al que puedes acudir es al del limón. Restregando medio limón con un poco de sal, y frotando bien, es muy probable que consigas que por fin se quite la suciedad.

Número 8.

Suaviza codos y rodillas.

Mezcla el jugo de un limón, algo de sal y aceite de oliva. De esta forma podrás crear tu propio exfoliante casero, que puedes utilizar para suavizar los codos y las rodillas. Además, si se ha puesto autobronceador y se le pasó la mano podrás eliminar el tono naranja que le quedó con este remedio.

Número 9.

Para aclarar la entrepierna.

La aplicación directa del limón puede aclarar la entrepierna para que luzca más estética. Sin embargo, es conveniente hacer una pequeña prueba previa, ya que en pieles delicadas puede resultar irritante.

Preparación.

Toma un limón, y corta dos rodajas.

Frota con cada rodaja, un lado de la entrepierna.

Al finalizar, deja en la zona donde esté más manchado, durante media hora.

Retira, y lava con agua tibia, y utiliza un paño tibio para secar.

Repite a diario, por al menos dos semanas.

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